Después de meses de trabajo, investigación, diseño y programación, llegó uno de los momentos más esperados del proyecto: la participación en el Festival RetoTech. Fue la oportunidad perfecta para mostrar todo el esfuerzo realizado durante el curso y compartir con otras personas el resultado de nuestro viaje a la Antártida.
Durante la jornada, los alumnos se convirtieron en los auténticos protagonistas. Fueron ellos quienes presentaron el proyecto a los visitantes, explicando tanto los aspectos tecnológicos como el mensaje de concienciación que queríamos transmitir. A través de la maqueta, la programación, las piezas impresas en 3D y el entorno virtual, mostraron cómo el cambio climático está afectando a uno de los lugares más frágiles del planeta.
Con entusiasmo y seguridad, explicaban las consecuencias del deshielo, el aumento de las temperaturas y la importancia de proteger los ecosistemas antárticos. Muchas personas se detuvieron a escuchar sus explicaciones, hacer preguntas e interesarse por el proyecto.
Más allá de la exposición del trabajo realizado, la experiencia les permitió desarrollar habilidades muy valiosas: hablar en público, comunicar ideas de forma clara, responder preguntas y adaptarse a diferentes situaciones. Ver cómo defendían su proyecto y transmitían todo lo aprendido fue, sin duda, uno de los mayores logros de esta experiencia.
El Festival RetoTech puso el broche final a meses de esfuerzo, colaboración y aprendizaje. Nuestros alumnos no solo demostraron lo que habían sido capaces de construir, sino también todo lo que habían aprendido sobre trabajo en equipo, responsabilidad y compromiso con un problema tan importante como el cambio climático.
Sin duda, una experiencia que recordarán durante mucho tiempo y que les ha permitido comprobar que la tecnología también puede ser una herramienta para informar, concienciar y contribuir a mejorar nuestro mundo.

