Gracias a la colaboración de la Fundación Endesa, el IES Carrizal volvió a formar parte de RetoTech con un proyecto centrado en el patrimonio hidráulico, agrícola y cultural del municipio de Ingenio, resaltando cómo el agua y los cultivos han sido fundamentales en su desarrollo socioeconómico.

No es casualidad que el propio nombre del municipio proceda de los antiguos ingenios azucareros, instalaciones destinadas a la producción y transformación de la caña de azúcar, cuya relevancia histórica marcó profundamente el crecimiento económico y social de la zona. A partir de esta realidad histórica, se diseñó una maqueta que permitiera comprender la importancia del aprovechamiento del agua y de los sistemas tradicionales de distribución empleados en el territorio.
Para ello, mediante impresión 3D se recreó una cantonera, elemento esencial en la gestión y reparto del agua, mientras que las acequias se construyeron utilizando materiales reutilizados, reforzando además el compromiso con la sostenibilidad y la reutilización de recursos.


La maqueta incorporó diferentes soluciones tecnológicas desarrolladas con placas BQ Core2 y servomotores, permitiendo automatizar el control del flujo de agua en las acequias y visualizar cómo la tecnología puede ayudar a comprender y gestionar procesos vinculados al patrimonio agrícola. Asimismo, se implementaron sensores para monitorizar la temperatura y humedad ambiental, así como la humedad del suelo, conectando el conocimiento del pasado con herramientas de control propias de la agricultura actual.
Otro de los elementos más destacados del proyecto fueron los paneles interactivos elaborados por el alumnado. Estos carteles incorporaban sensores infrarrojos que se activaban al pasar la mano por delante, reproduciendo automáticamente vídeos informativos sobre el origen, la importancia y el impacto de distintos elementos clave en el desarrollo de Ingenio.
Entre los contenidos presentados se encontraba la relevancia histórica de la caña de azúcar, uno de los motores económicos tradicionales del municipio; el cultivo del tomate, con gran importancia para el desarrollo agrícola y exportador; y las tuneras destinadas a la obtención de cochinilla, un recurso de gran valor económico utilizado históricamente como tinte natural. Del mismo modo, los vídeos explicaban el papel fundamental de las acequias y cantoneras en la gestión del agua, un recurso esencial para el mantenimiento de los cultivos y el progreso de la comunidad.

Este proyecto ha permitido combinar patrimonio, sostenibilidad, tecnología e innovación educativa para acercar al alumnado a sus raíces, comprender el valor del entorno y reflexionar sobre cómo el conocimiento del pasado puede dialogar con las herramientas tecnológicas del presente y del futuro.

Aunque no todo queda aquí, ya que un total de 16 centros educativos de Canarias participaron este curso académico en esta edición de RETOTECH, que como ya sabemos, crea un espacio de aprendizaje, creatividad e innovación en el que alumnado y profesorado compartieron proyectos tecnológicos con un objetivo común: aprender haciendo y demostrar cómo la tecnología puede ayudar a comprender y transformar nuestro entorno.
Más allá de las maquetas, sensores o formas de programar, esta experiencia ha puesto en valor el intercambio de conocimientos, las ideas compartidas y el aprendizaje mutuo entre centros. Por ello, creemos que todos los participantes han sido ganadores, ya que cada proyecto ha supuesto una oportunidad para descubrir nuevas formas de enseñar, aprender y conectar la tecnología con situaciones reales y significativas.
Muchas gracias.
