El Festival RetoTech de Palma fue, según cuenta este centro, un espacio de buen ambiente que contagió al alumnado desde el primer momento. Hay algo en la dinámica de los festivales de RetoTech: la mezcla de exposición, visita a otros proyectos y encuentro entre centros, que genera un clima difícil de replicar en cualquier otro contexto educativo. Y ese clima, en Palma, funcionó especialmente bien.
Uno de los efectos más valiosos del Festival es precisamente este: que el alumnado vuelve con más curiosidad de la que llevaba. Ver en directo proyectos de otros centros, escuchar las explicaciones de sus compañeros y entender las aplicaciones reales de la tecnología genera un interés que ninguna clase magistral puede producir por sí sola. Este centro lo vivió en primera persona: el Festival de Palma provocó en sus alumnos un mayor interés por la tecnología y la programación. Eso, en términos de impacto educativo, es exactamente lo que RetoTech busca conseguir.
La participación ha sido fascinante. El buen ambiente durante el festival de Palma ha provocado en los alumnos un mayor interés por la tecnología y la programación. Ha sido una experiencia muy enriquecedora en la cual los alumnos han aprendido mucho con las explicaciones y los proyectos de los otros participantes. Han disfrutado mucho a lo largo de toda esta trayectoria.
Muchas gracias por todo el trabajo realizado y por todo el apoyo que hemos recibido.
