Autoevaluación de nuestro proyecto y participación en el Festival Retotech de Endesa 2026
Ha llegado el momento de echar la vista atrás. Tras meses de diseño, prototipado, horas de programación y muchas pruebas de ensayo y error, nuestra participación en el Festival Retotech de Endesa 2026 ha sido el broche de oro que este equipo necesitaba.
No solo hemos completado un ciclo de aprendizaje tecnológico, sino que hemos vivido una experiencia de crecimiento conjunto. A continuación, compartimos nuestras reflexiones sobre el camino recorrido y el impacto de esta jornada final.
El Proyecto: Alarma y Evacuación de Agua
El corazón de nuestro trabajo ha sido el sistema de alarma y evacuación de agua. Afrontar un problema real con una solución técnica nos obligó a salir de la zona de confort de los libros de texto para enfrentarnos a la realidad de la ingeniería:
- Lo que funcionó: La integración de los sensores de nivel y la lógica de activación de la alarma demostraron ser robustas. Durante la exposición, el sistema respondió correctamente ante las simulaciones, lo cual nos dio una gran seguridad en la fase de demostración.
- El desafío: La gestión de la energía y la precisión de los actuadores de evacuación fueron los puntos más complejos. Aprendimos que, en la práctica, los factores ambientales influyen mucho más de lo que anticipamos en la teoría.
Autocrítica: Si bien el sistema es funcional, nuestra autoevaluación reconoce que la optimización del cableado y la compactación del prototipo final aún tienen margen de mejora. Haber detectado esto es, en sí mismo, un gran aprendizaje para futuros desarrollos.
Intercambio de Experiencias: Los Silbatos en 3D
Más allá de la parte técnica del proyecto, uno de los momentos más gratificantes del festival fue la convivencia con otros centros.
La iniciativa de diseñar e imprimir silbatos en 3D para compartir con los demás compañeros resultó ser un acierto absoluto. No solo fue un ejercicio excelente para dominar el diseño asistido por ordenador (CAD) y la configuración de las impresoras, sino que funcionó como un «rompehielo» natural. Ver a los alumnos explicar a otros cómo habían optimizado la cámara de aire del silbato para obtener un sonido más nítido demuestra que han comprendido los principios físicos detrás de su diseño.
Balance Final
Participar en Retotech 2026 nos ha dejado lecciones que trascienden la tecnología:
- Resiliencia: El proceso de depuración de errores nos enseñó a no frustrarnos cuando el código no funcionaba a la primera.
- Comunicación: Explicar el proyecto a jueces y otros estudiantes nos obligó a sintetizar y organizar nuestras ideas con claridad.
- Colaboración: El éxito del proyecto no habría sido posible sin la división de tareas y la confianza mutua entre todos los miembros del equipo.
Cerramos este blog con la satisfacción del deber cumplido, pero sobre todo con la curiosidad intacta. Este es el final de un proyecto, pero el inicio de muchas más inquietudes tecnológicas.
¡Gracias a todos los que habéis seguido nuestro proceso y nos habéis apoyado en esta aventura!
