
Por fin llegó el día tan esperado durante todo el curso y allá nos fuimos con nuestro proyecto al Festival de Aragón, celebrado en el pabellón del colegio Sagrada Familia.
Como es habitual, no faltaron los típicos nervios de última hora, esos en los que dudas de si todo funcionará como debería. A pesar de algún contratiempo con la placa, que parecía no querer conectarse con el móvil, finalmente todo salió adelante y fue un auténtico éxito.
Nuestro proyecto consistía en una papelera de reciclaje inteligente. A través de una aplicación creada con App Inventor, el sistema era capaz de detectar si el residuo introducido era papel o plástico. La papelera contaba con dos compartimentos separados que se posicionaban automáticamente según el tipo de desecho detectado.
Uno de los mayores retos durante el desarrollo fue el entrenamiento de la aplicación para reconocer correctamente los objetos. Para ello utilizamos la herramienta Teachable Machine. Sin embargo, nos encontramos con un problema curioso: habíamos entrenado el modelo utilizando una mesa blanca como fondo, mientras que nuestra papelera era negra. Este detalle provocaba errores en la identificación. Tras detectar el fallo, conseguimos ajustarlo y, aunque no fue perfecto, logramos que el sistema funcionara correctamente el día de la gala.
La experiencia ha sido enormemente gratificante. Por un lado, el alumnado ha podido conocer los proyectos realizados por compañeros y compañeras de otros centros, descubriendo nuevas ideas y formas de trabajar. Por otro lado, el profesorado ha tenido la oportunidad de interactuar con otros docentes, compartir experiencias, metodologías, recursos y enfoques para el aula. Sin duda, un intercambio de ideas muy enriquecedor.
Y así, casi sin darnos cuenta, llegamos al final del curso. Es momento de despedirse, recargar energías durante el verano y volver en septiembre con nuevas ganas e ilusiones… y, por qué no, con nuevos proyectos.
¡Hasta el año que viene!
