Vivimos una jornada inolvidable en la gran final del Festival de Retotech, de la Fundación Endesa.
Tras meses de esfuerzo, risas y mucho código en el aula, llegó el momento de salir a mostrar a todos de lo que somos capaces. ¡Y la experiencia no pudo ser mejor!
Lo mejor de la final no fue solo «competir» o exponer, sino lo divertido del ambiente. Tuvimos la oportunidad de compartir muchas cosas con alumnos de otros colegios, charlar con ellos y descubrir las soluciones tan creativas que habían diseñado para sus propios proyectos. Nos quedamos asombrados con el nivel, el talento y las ideas de los demás equipos.
Regresamos al colegio con una sensación de orgullo enorme por el trabajo bien hecho y, sobre todo, agradecidos por las experiencias compartidas con la comunidad educativa de otros centros. Este festival nos ha demostrado que la robótica no va solo de tecnología y cables, sino de trabajar en equipo, superar retos y aprender unos de otros.
