¡Reto Superado! Nuestra Increíble Experiencia en el Festival Final RetoTech Fundación Endesa

¡Lo logramos! Después de meses de intenso trabajo, de cables que no conectaban a la primera, de líneas de código que se resistían y, sobre todo, de muchísima ilusión, por fin vivimos el broche de oro de esta aventura: el Festival Final RetoTech Fundación Endesa 2025-2026.

Queremos compartir con vosotros cómo vivimos este gran día de exposición y, lo más importante, todo lo que nos llevamos en la mochila tras estos meses diseñando y construyendo nuestro propio coche eléctrico de carreras.

El Día del Festival: Nervios, Ilusión y Mucha Tecnología

Llegar al recinto del festival final fue una auténtica inyección de energía. Ver a tantos centros educativos reunidos, cada uno con sus proyectos de robótica e impresión 3D, nos hizo ser conscientes de la magnitud de RetoTech.

Montar nuestro stand fue el primer reto del día. Queríamos que todo luciera perfecto para enseñar nuestra gran creación: un prototipo funcional de coche eléctrico de carreras. Desde el chasis aerodinámico impreso en 3D hasta el sistema de telemetría y control de motores, queríamos que el público sintiera la adrenalina de la ingeniería de competición.

Lo mejor de la jornada de exposición:

  • Explicar nuestro proyecto: Nos encantó ver la cara de sorpresa de los jueces y del público al ver el coche en funcionamiento. Explicar cómo programamos los sensores para evitar obstáculos y cómo calculamos la eficiencia de la batería hizo que todo el esfuerzo valiera la pena.
  • Aprender de los demás: Tuvimos la oportunidad de pasear por los otros stands, intercambiar ideas con otros alumnos y ver soluciones creativas a problemas reales. ¡Hay muchísimo talento ahí fuera!
  • El ambiente de comunidad: Más que una competición, el festival se sintió como una gran fiesta de la innovación y el compañerismo.

Más Allá de los Motores: ¿Qué hemos aprendido en estos meses?

Si algo nos ha enseñado RetoTech, es que la tecnología es solo la herramienta; el verdadero motor somos nosotros. Estos meses diseñando este bólido eléctrico han sido un viaje de aprendizaje brutal en muchos sentidos:

  • A perder el miedo a fallar (y a los «boxes»): En la robótica, como en las carreras reales, los imprevistos ocurren. Tuvimos motores que giraban al revés, piezas 3D que no encajaban y códigos que fallaban. Aprendimos que cada error en el «taller» no era un fracaso, sino una oportunidad para ajustar los tornillos y mejorar el diseño.
  • El verdadero trabajo en equipo: Un equipo de carreras necesita mecánicos, diseñadores y programadores. Coordinar la impresión en 3D de la carrocería, la electrónica de los motores y el diseño del stand requería que fuéramos un engranaje perfecto. Hemos aprendido a escucharnos, a repartir tareas y a apoyarnos en los momentos de máxima presión.
  • Sostenibilidad y futuro: Diseñar un vehículo eléctrico nos ha hecho reflexionar mucho sobre la importancia de las energías limpias, la eficiencia energética y cómo la tecnología puede ayudarnos a construir un futuro más sostenible.

Un Agradecimiento Especial

No queremos cerrar este post sin dar las gracias a la Fundación Endesa por impulsar iniciativas como RetoTech, que nos permiten salir del aula tradicional, ponernos el mono de trabajo y aprender experimentando. También a nuestros profesores, que han sido nuestros «directores de escudería» en este camino y han tenido una paciencia infinita.

¿Y ahora qué? El festival ha terminado y nuestro coche ha cruzado la línea de meta, pero nuestras ganas de seguir creando, programando y acelerando hacia el futuro acaban de empezar.

¡Gracias a todos los que nos habéis apoyado en este viaje tecnológico sobre ruedas!

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