Nuestro proyecto de cristalización combina ciencia y tecnología para investigar cómo se forman los cristales al disolver agua y ADP, pero lo más innovador de nuestro trabajo ha sido la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para mejorar la precisión del experimento.
Hemos desarrollado un nuevo sistema tecnológico basado en un prototipo de medición que nos ha permitido controlar mejor las condiciones de cristalización. Para ello, incorporamos un sensor de temperatura capaz de analizar cómo cambia el calor en distintos materiales aislantes que podemos encontrar en casa. Gracias a esta tecnología, pudimos comparar qué materiales conservaban mejor la temperatura y cómo influían en el crecimiento de los cristales.
La utilización del sensor nos permitió obtener datos mucho más exactos y convertir un experimento tradicional de cristalización en una investigación más moderna y tecnológica. Además, aprendimos a recoger información en tiempo real, interpretar resultados y aplicar métodos similares a los que se usan en laboratorios científicos y proyectos de innovación.
Este proyecto demuestra que la tecnología puede transformar experimentos sencillos en investigaciones más avanzadas, precisas e interesantes. La combinación entre cristalización, sensores y análisis de materiales aislantes nos ha permitido acercarnos a la ciencia desde un punto de vista más innovador y práctico.
