Nuestro proyecto de crear una Cocina Inteligente va avanzando a Fuego Lento. Las distintas fases se van cumpliendo, empezando por la idea de tarbajar un entorno de responsabilidad compartida de la familia, el diseño de la cocina, la parte tecnológica, el reparto de tareas, la resolución de los distintos retos que se van presentando … Todo lo que conlleva un proyecto de estas características.
Los alumnos se van implicando cada vez más y van repartiendo tareas con el fin de lograr el objetivo de realizar el Proyecto.
Pero también hay unos otros objetivos que no se van a ver a primera vista, y la razón es que algo que los alumnos llevan dentro: es el esfuerzo que están haciendo para crear y solucionar problemas, es el tiempo que están compartiendo con otros compañeros, es el aprendizaje de trabajar en equipo aportando opiniones y respetando la de los demás, es la ilusión de ver como construyen algo ellos mismos, es comprobar como la cocina es un lugar de trabajo que no distingue de género. Todo esto más la experiencia que tendrán en la Presentación de Mérida es lo verdaderamente importante.
Mientras, los profesores vemos como van evolucionando, como superan las adversidades, como se les enciende la mirada cuando van resolviendo los pequeños logros que llevan al proyecto final. Todo esto nos compensa el trabajo realizado y la participación en el Proyecto.


