El pasado 18 de junio fuimos a la sede de Fundación Endesa para presentar nuestro proyecto «Wall-E y su pulsera anticaídas». Ocho alumnos de 5º de Primaria presentaron sus dos elementos del proyecto: por una parte, han presentado la pulsera con la que podemos controlar si un alumno de nuestro centro se ha caído al suelo. Esta pulsera se ha realizado con una placa Micro:bit y una app desde BitBloq Apps.
Lo que hace especial al proyecto del CEIP Padre Jerónimo dentro de RetoTech 24-25 no es solo la complejidad técnica, sino la intención que hay detrás. El equipo partió de una pregunta real: ¿cómo podría la tecnología mejorar la seguridad y la autonomía de compañeros con dificultades de movilidad dentro del propio centro? La respuesta llegó en forma de dos prototipos complementarios que abordan dos momentos críticos del día escolar: una caída en cualquier zona del centro y la hora del comedor.
La pulsera anticaídas: cómo funciona
La pulsera está construida sobre una placa Micro:bit, un microcontrolador diseñado específicamente para el aprendizaje de la programación y la electrónica en entornos educativos. A través de la aplicación BitBloq Apps, el alumnado programó la lógica necesaria para que el dispositivo detecte una caída brusca y emita una alerta. El resultado es un wearable funcional creado íntegramente por estudiantes de Primaria: un logro que va mucho más allá de lo que habitualmente se asocia a estas edades.
Wall-E, el robot ayudante del comedor
El segundo elemento del proyecto toma su nombre del entrañable robot de la película de animación: un guiño que los propios alumnos eligieron para representar a su creación. Wall-E, en este contexto, es un robot diseñado para asistir en el transporte de bandejas en el comedor escolar, facilitando así que alumnos con problemas de movilidad puedan acceder a este servicio con mayor autonomía. El robot complementa a la pulsera para ofrecer una visión integral de la accesibilidad dentro del centro educativo.
Presentar un proyecto propio ante otros centros, docentes y evaluadores es una experiencia que pocos estudiantes de Primaria tienen la oportunidad de vivir. Los ocho alumnos del CEIP Padre Jerónimo demostraron no solo que sabían construir y programar sus dispositivos, sino también que eran capaces de explicarlos con claridad y responder preguntas. Además de mostrar su proyecto, pudieron ver el trabajo de otros equipos participantes, una parte de la jornada que, según cuentan, resultó tan enriquecedora como la propia exposición.
Los alumnos han disfrutado de la experiencia de ir a contar lo que han realizado en el cole y también han disfrutado viendo los proyectos del resto de centros.
¿Por qué repetiremos en RetoTech?
La respuesta es sencilla: porque el impacto de la experiencia va más allá del proyecto. RetoTech ha demostrado al CEIP Padre Jerónimo que es posible despertar vocaciones STEM desde la Educación Primaria cuando se parte de retos reales y significativos para el alumnado. La robótica deja de ser un concepto abstracto cuando un alumno puede ver su pulsera funcionando en la muñeca de un compañero. Eso no se olvida. El próximo curso, repiten.
El próximo curso lo volveremos a solicitar porque es un gran aliciente para fomentar la robótica y las vocaciones STEM en nuestros alumnos.
¡Enhorabuena!
