Nuestra primera aventura en el Festival Autonómico de Aragón

La participación en el festival autonómico de RetoTech se ha convertido en una experiencia difícil de olvidar para el alumnado y el profesorado. Tras meses de trabajo en el aula, el día del evento supone el momento de poner en práctica todo lo aprendido, presentar los proyectos tecnológicos y compartirlos con otros centros educativos. 

El pasado 5 de junio fue el festival autonómico de Aragón en Zaragoza. Fue una experiencia inolvidable donde aprendimos muchísimas cosas y nos divertimos un montón. Todo el aprendizaje acumulado en las últimas semanas detonó este día donde el alumnado disfrutó explicando su proyecto con emoción, aprendimos las utilidades que se le puede dar al zoom kit Jr y además nos volvimos satisfechos de nuestro trabajo sabiéndonos ganadores aunque no hayamos conseguido el primer puesto. 
 

Más allá de la presentación, el festival representa una jornada de convivencia y aprendizaje en la que los estudiantes pueden ver cómo otras ideas han sido desarrolladas para resolver problemas reales del entorno escolar y social. Este intercambio de experiencias enriquece el proceso educativo y refuerza la motivación del alumnado. 

Aprendizaje, esfuerzo y trabajo en equipo 

Detrás de cada proyecto presentado hay semanas de investigación, diseño, programación y pruebas. El trabajo en equipo ha sido fundamental para transformar ideas iniciales en soluciones tecnológicas funcionales, aplicando conocimientos de robótica, programación y pensamiento computacional. 

Durante este proceso, los estudiantes no solo han aprendido contenidos técnicos, sino que también han desarrollado habilidades clave como la organización, la comunicación y la resolución de problemas. El aprendizaje basado en proyectos ha permitido que cada alumno aporte sus fortalezas al grupo, generando un entorno de colaboración constante. 

La emoción de presentar un proyecto propio 

Uno de los momentos más especiales del festival es la presentación del proyecto ante otros participantes y el jurado. Explicar una idea, demostrar cómo funciona y responder preguntas supone un reto que ayuda a mejorar la confianza y la capacidad de comunicación del alumnado. 

Esta experiencia también permite tomar conciencia del esfuerzo realizado durante todo el curso. Ver el proyecto terminado y funcional genera una sensación de satisfacción que refuerza el valor del trabajo realizado y del aprendizaje adquirido. 

Un espacio de inspiración y nuevas ideas 

El festival no solo sirve para mostrar proyectos, sino también para inspirarse. Los estudiantes tienen la oportunidad de recorrer los stands de otros centros, descubrir nuevas soluciones y aprender de diferentes enfoques tecnológicos. 

Este contacto directo con otros equipos fomenta la creatividad y abre la puerta a nuevas ideas que pueden aplicarse en futuros proyectos. La innovación se convierte así en un proceso compartido, donde cada propuesta contribuye al aprendizaje colectivo. 

Más allá del festival: una experiencia que deja huella 

Aunque el festival dura solo un día, su impacto va mucho más allá. La experiencia vivida durante RetoTech deja una huella importante en el alumnado, que descubre nuevas formas de aprender, trabajar en equipo y aplicar la tecnología para resolver problemas reales. 

Este tipo de iniciativas refuerzan el interés por las disciplinas STEM y ayudan a los estudiantes a comprender que la tecnología no solo es una herramienta de estudio, sino también un medio para transformar su entorno de manera positiva y creativa. 


¡¡¡Nuestra primera experiencia en Retotech ha sido inolvidable!!!

Os dejamos un vídeo con nuestra experiencia

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