La formación realizada en el marco de RetoTech ha permitido al alumnado iniciarse en el uso de herramientas tecnológicas aplicadas al desarrollo de proyectos educativos. A través de kits de robótica y entornos de programación visual, los estudiantes han aprendido los fundamentos básicos de la electrónica, la programación y el pensamiento computacional.
Este primer contacto con la tecnología no se limita a la teoría, sino que se basa en el aprendizaje práctico. El alumnado experimenta directamente cómo funcionan sensores, motores y sistemas programables, comprendiendo de forma más clara cómo la tecnología puede aplicarse para resolver problemas reales dentro del entorno escolar.
Un enfoque basado en proyectos reales
Uno de los pilares de esta formación es el aprendizaje basado en proyectos (ABP). En lugar de trabajar únicamente contenidos teóricos, los estudiantes desarrollan pequeñas soluciones tecnológicas que les ayudan a comprender el proceso completo: desde la idea inicial hasta la construcción de un prototipo funcional.
Este enfoque favorece el desarrollo de competencias clave como la creatividad, la resolución de problemas, la planificación y el trabajo en equipo. Además, permite que cada alumno participe activamente en el proceso de aprendizaje, aportando sus ideas y habilidades al proyecto común.
El profesorado desempeña un papel clave en el desarrollo del proyecto, ya que actúa como guía durante todo el proceso de aprendizaje. La formación previa les permite adquirir las herramientas necesarias para acompañar al alumnado en el diseño, construcción y mejora de los proyectos tecnológicos.
Gracias a este acompañamiento, los estudiantes pueden avanzar de forma progresiva, resolviendo dudas, superando dificultades técnicas y mejorando sus prototipos a lo largo del curso. Este trabajo conjunto refuerza la colaboración entre docentes y alumnado dentro del aula.
Una experiencia que va más allá de la tecnología
Más allá de los conocimientos técnicos, la formación en RetoTech promueve valores como la cooperación, la perseverancia y la capacidad de aprender de los errores. Cada proyecto se convierte en una oportunidad para experimentar, mejorar y encontrar nuevas soluciones a los retos planteados.
Este tipo de experiencias contribuye a transformar la forma de aprender, haciendo que el alumnado no solo adquiera conocimientos, sino que también desarrolle habilidades útiles para su futuro personal y profesional.
En este concurso nuestros alumnos han aprendendido contenidos relacionados con la robótica. La programación con Bitbloq y la familiarización con el kit de robótica ZumKit Junior nos ha permitido animar nuestro proyecto. También hemos aprendido a diseñar en 3D utilizando Tinkercad e imprimir nuestros diseños. Esta primera fase de aprendizaje con las herramientas que utilizaremos para desarrollar nuestro proyecto ha sido realmente divertida y enriquecedora.
