Estas semanas hemos vivido una experiencia muy completa: aprender a programar en Bitbloq, poner en marcha placas y componentes, y comenzar el diseño de una maqueta a partir de ideas compartidas y un primer prototipo en 3D con Tinkercad. Ha sido un proceso auténtico, lleno de descubrimientos, pequeños fallos técnicos, muchos ajustes y grandes logros que han impulsado la motivación del alumnado.
