En esta primera edición participa el 100% de las alumnas del curso, que se han organizado en equipos de 4 o 5 integrantes para desarrollar distintos proyectos tecnológicos. Cada grupo ha partido de un proceso de observación y reflexión para identificar problemas o necesidades reales dentro del propio colegio, con el objetivo de proponer soluciones que mejoren la vida diaria de toda la comunidad educativa.
Entre los retos que han detectado se encuentran, por ejemplo, avisar cuando un baño está ocupado, cubrir los campos de fútbol y baloncesto para poder utilizarlos cuando llueve, crear un contador de aforo para la biblioteca o instalar luces de aviso en caso de incendio para personas con dificultades auditivas. También han surgido ideas más creativas como columpios con un dispositivo que permita que se balanceen solos o una aplicación para valorar cada día la calidad del menú del comedor.
A lo largo de este proyecto, las alumnas aprenderán a diseñar soluciones tecnológicas, programar y trabajar con herramientas de robótica, además de desarrollar habilidades como el pensamiento computacional, la creatividad y la resolución de problemas. El trabajo en equipo, la organización de tareas y la mejora progresiva de sus prototipos también forman parte fundamental del proceso.
Esta primera participación en RetoTech supone una gran oportunidad para que las alumnas se acerquen al mundo de la innovación y la tecnología a través de metodologías de indagación, en las que ellas mismas son protagonistas del proceso, identificando problemas reales y diseñando sus propias soluciones para mejorar su entorno.

